domingo, 20 de enero de 2013

24- Prólogo


Pr´ologo
En el nombre del Padre y del Hijo y del Esp´ıritu Santo. Cualquiera que seas
el que tiene en sus manos este libro, has de saber que te impongo una seria
responsabilidad y las m´as severas sanciones que puedan soportar los lazos del
amor. No importa que este libro sea tuyo, que lo est´es guardando para otro,
o que lo tengas prestado. No lo habr´as de leer, ni escribir o hablar de ´el, ni
permitir que otro lo haga, a menos que creas realmente que es una persona
que, por encima y m´as all´a de las buenas obras, se ha resuelto a seguir a
Cristo (en la medida de lo humanamente posible con la gracia de Dios) hasta
las m´as ´ıntimas profundidades de la contemplaci´on. Haz lo que puedas para
averiguar primero si es de los que han sido fieles durante alg´un tiempo a
las exigencias de la vida activa, pues, de lo contrario, no estar´a preparado
para ahondar en los contenidos de este libro. Te encargo, adem´as, con la
autoridad del amor, que si das este libro a otro, le adviertas, como yo te
advierto a ti, que se tome el tiempo necesario para leerlo del principio al fin.
Pues es posible que ciertos cap´ıtulos no tengan consistencia por si mismos
y exijan la explicaci´on dada en otros para completar su significado. Temo
que alguien lea solamente algunas partes y caiga r´apidamente en error. Para
evitar semejante desatino te pido a ti y a cualquier otro que lea este libro que,
por amor, haga lo que le digo. Por lo que respecta a chismosos, aduladores,
escrupulosos, alcahuetes, entrometidos e hipercr´ıticos, les ruego que aparten
sus ojos de este libro lo m´as r´apidamente posible. Nunca tuve intenci´on de
escribir para ellos y prefiero que no se entrometan en este asunto. Esto vale
tambi´en para los curiosos, sean o no personas cultas. Pueden ser buenas
personas seg´un los principios de la vida activa, pero este libro no se adapta
a sus necesidades. Hay sin embargo, algunos realmente comprometidos en la
vida activa a quienes la gracia va preparando para captar el mensaje de este
libro. Pienso en todos aquellos que sienten la acci´on misteriosa del Esp´ıritu en
lo m´as ´ıntimo de su ser, movi´endolos al amor. No digo que en todo momento
sientas t´u este impulso, como lo sienten los contemplativos ya avezados, pero
de vez en cuando gustan algo de ese amor contemplativo en el centro mismo
de su ser. Si tales personas llegaran a leer este libro, pienso que les servir´ıa de

gran estimulo y aliento. He dividido esta obra en setenta y cinco cap´ıtulos.
El ´ultimo trata m´as espec´ıficamente de los signos que indican si la persona
en cuesti´on est´a llamada o no a la oraci´on contemplativa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario