lunes, 28 de enero de 2013
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Que Dios da el don de la contemplaci´on libremente y sin recurrir
a m´etodos; los m´etodos solos nunca pueden suscitarla
Si me preguntas ahora c´omo se ha de proceder para realizar la obra contemplativa del amor, me pones en un aprieto. Todo lo que puedo decir es
que pido a Dios todopoderoso que en su gran bondad y dulzura te ense˜ne El
´
mismo. Pues debo admitir con toda honradez que yo no lo s´e. Y no te has de
extra˜nar, pues es una actividad divina y Dios puede realizarla en cualquiera
que elija. Nadie puede merecerla. Por parad´ojico que pueda parecer, ni siquiera puede ocurr´ırsele a persona alguna -no, ni a un ´angel ni a un santoel desear el amor de contemplaci´on en caso de que no estuviera ya vivo en
´el. Creo tambi´en que, con frecuencia, llama el Se˜nor deliberadamente a trabajar en esta obra a los que han sido pecadores habituales con preferencia a
aquellos que, en comparaci´on, nunca le ofendieron gravemente. S´ı, parece que
lo hace con mucha frecuencia. Pues pienso que quiere hacernos comprender
que es todo misericordia y poder, y que es perfectamente libre para obrar
como, donde y cuando le plazca. No da, sin embargo, su gracia ni realiza
esta obra en una persona que no tenga aptitud para ella. Pero una persona
que no tiene capacidad de recibir su gracia no la alcanzar´a tampoco a trav´es
de sus propios esfuerzos. Nadie, ni pecador ni inocente, puede conseguirla.
Pues esta gracia es un don, y no se da a la inocencia ni es negada al pecado.
Advierte que digo negada, no retirada.
59Cuidado con el error aqu´ı, te lo suplico. Recuerda que cuanto m´as cerca
est´a el hombre de la verdad, m´as sensible ha de ser al error. La advertencia
que hago es correcta, pero si ahora no puedes captarla, d´ejala a hasta que Dios
te ayude a entenderla. Haz como te digo y no te devanes los sesos. ¡Alerta
con el orgullo! Es una blasfemia contra Dios en sus dones y hace al pecador temerario. Si fueras realmente humilde entender´ıas lo que intento decir.
La oraci´on contemplativa es don de Dios, totalmente gratuito. Nadie puede
merecerlo. Corresponde a la naturaleza de este don el que, quien lo recibe,
reciba tambi´en la aptitud correspondiente. Nadie puede tener la aptitud sin
el don mismo. La aptitud para esta obra se identifica con la obra misma; son
id´enticas. Quien experimenta la acci´on de Dios en lo hondo de su esp´ıritu
tiene la aptitud para la contemplaci´on y no otra cosa. Sin la gracia de Dios
una persona ser´ıa tan insensible a la realidad de la oraci´on contemplativa que
seria incapaz de desearla o buscarla. La posees en la medida en que deseas
poseerla, ni m´as ni menos. Pero nunca deseas poseerla hasta que aquel que
es inefable e incognoscible te mueve a desear lo inefable e incognoscible. No
seas curioso por saber m´as, te lo suplico. S´e constantemente fiel a esta obra
hasta que llegue a ser toda tu vida.
Para expresarlo de una manera m´as simple, deja que la gracia misteriosa act´ue en tu esp´ıritu como quiera y s´ıguela donde te lleve. Que ella sea
el agente activo y t´u el receptor pasivo. No te interfieras con ella (como si
te fuera posible aumentar la gracia), m´as bien d´ejala actuar, no sea que la
estropees totalmente. Tu parte es la de la madera con respecto al carpintero
o la casa en relaci´on al que la habita. Permanece ciego durante este tiempo desechando todo deseo de conocer, ya que el conocimiento es aqu´ı un
obst´aculo. Cont´entate con sentir c´omo se despierta suavemente en lo hondo
de tu esp´ıritu esta gracia misteriosa. Olv´ıdate de todo excepto de Dios y fija
en El tu puro deseo, tu anhelo despojado de todo inter´es propio
´
. Si esto de
que hablo forma parte de tu experiencia, entonces ll´enate de confianza por
que realmente es Dios, y El solo, quien despierta tu voluntad y deseo.
´ El no
´
necesita t´ecnicas ni tu asistencia. No tengas miedo del maligno, pues ´el no se
atreve a acercarse a ti. Por astuto que sea, es incapaz de violar el santuario
interior de tu voluntad, si bien algunas veces puede atentarlo por medios
indirectos. Ni siquiera un ´angel puede tocar directamente tu voluntad. S´olo
Dios puede entrar aqu´ı.
Estoy tratando de aclarar con palabras lo que la experiencia ense˜na m´as
convenientemente: que las t´ecnicas y m´etodos son en ´ultima instancia in´utiles
para despertar el amor contemplativo.
Es in´util venir a esta actividad armado con ellos. Pues todos los buenos
m´etodos y medios dependen de El, mientras que
´ El no depende de nada
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